SARS-CoV-2: Autobiografía de un ...¿villano? Parte 1..


Me detectaron un día de diciembre en Wuhan, -por cierto-, una ciudad muy moderna que se ubica en la provincia de Hubei en China, por el año 2019, recuerdo que hacía frío, nevaba y la gente iba y venía comprando y comprando, al principio no sabía por dónde iba, solo sé que desperté un día en un sitio extraño para mí, parecía nuevo, al parecer de un cuerpo extraño que intentaba expulsarme fuera de él, sin embargo, hice contacto en una célula nueva, no sé quién era, no sabía su nombre, sin embargo, empecé a sentirme diferente, relajado, lleno de vida, empecé a replicarme dentro de ella y miles y miles de mis hijos salieron expulsados fuera de ella, ¡fue grandioso! Me sentía diferente y me dí cuenta que había mutado, había cambiado toda mi maquinaria genética y la había combinado con la genética de los humanos apoderándome estrepitosamente rápido de aquel cuerpo extraño, y luego, observé que otros humanos, cientos de humanos, con sus trajes que parecían de robot, muy chistosos por cierto, tapabocas, guantes y cubrebocas, corriendo con otros humanos, pero ellos están acostados, con aparatos por todos lados, al parecer trataban de expulsarles algo, sin embargo, yo vivía en otros humanos, pero ellos no estaban enfermos, convivían con sus familias, y tosían, se tocaban los ojos y las narices y al parecer muchos de mis hermanos viajan por las gotitas de saliva que salían de sus bocas, otros se introducían por sus ojos y otros por sus narices y se instalaban en algo que los humanos llamaban “pulmones”. Y eso les hacía caer en cama, enfermos.


Entonces, y con mucha curiosidad, dejé que otros humanos me investigaran, -en realidad, yo también estaba muy confundido-, pues de un día para otro, todos los humanos me temían, y se encerraron en sus casas, todo estaba oscuro, silencioso, aunque de vez en cuando, aplaudían, cantaban, era en verdad, algo completamente desconocido y dejé que me observaran, que me estudiaran y meses después -¡era famoso!- aparecí en la primera plana de los periódicos, era el protagonista de las noticias de las 7, los políticos me temían, -¡me sentí poderoso!- y entonces se publicaron las primeras investigaciones y me sorprendí: -era mucho mejor que antes- era una versión mejorada de mis ancestros, con una maquinaria de replicación totalmente mejorada, poderosa y al parecer única en 100 años.

Los médicos (así se les llama a los humanos con esas máscaras chistosas) observaron muchas cosas anormales en esa extraña “gripa” que había aparecido, ya que era más agresivo en unas personas que en otras y pudieron observar síntomas como la fiebre, dolor de cabeza, tos, dificultad para respirar, dolor de garganta y muchos otros más. Escuchaba con atención, pues era muy interesante, pero -como dije antes, estaba muy extrañado-, pues no sabía quién era, no tenía nombre.


Me nombraron SARS-CoV2, que significa: “Enfermedad emergente grave por coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo”, dando como resultado la enfermedad llamada “COVID-19”. Pero de esto les contaré más adelante.


Un día, desperté en un laboratorio, me estaban aislando de una muestra, me desnudaron ¡Puf!, ¡qué vergüenza!, y sacaron mi material genético. Una cadena positiva de RNA o ARN, o ácido ribonucleico (como quieras llamarle) de una extensión de 30 kb[1], eso es muy largo para un pequeñín como yo, y lo pusieron en un aparato que se llama secuenciador e hicieron un descubrimiento sorprendente: Soy pariente cercano de un virus llamado “coranovirus” - ¿Por qué me llaman así? – te preguntarás, bueno, primero quiero explicarles qué somos los virus, ya que muchos nos confunden con las pesadas de las bacterias.


Quiero platicarte brevemente de mi familia. Nos conocen desde los años 60, somos una larga descendencia de coronavirus o CoV, nuestra familia es muy extensa que suelen causar algunas gripas, ¡Sí! Desde esas molestas gripas que te obligan a inyectarte en la "pompi" -ja ja ja- hasta otras más graves; uno de mis parientes es el síndrome respiratorio de Medio Oriente – de cariño le decimos MERS-CoV, (otro, "latoso", síndrome respiratorio agudo severo) -¿les suena?- Somos zoonóticos, eso quiero decir poder viajar de animales a humanos. Mi primo SARS-COV, nos contaba historias de cómo se transmitió de los gatos de civeta -un animalito muy simpático-, y mi primo MERS-CoV, viajó de los camellos a los humanos. Y muchos otros de mis primos solo viajan de manera loca, es decir, viajan sólo en los animales que todavía no han tenido contacto con los humanos,- y yo, ilusionado, soñé de grande hacer viajes como ellos-[2].


Los virus somos estructuras bastantes simples - ¿creíste que somos súper máquinas o robots? -, ¡ojalá! pero…no…- la evolución nos creó demasiado simples-, pero con una capacidad tremenda de replicarnos; como te decía, somos estructuras muy simples, estamos conformados por puras proteínas, un envoltura, unas proteínas “espiga” que forman una corona -bueno….sí…sí, lo sé… te dije que no teníamos una corona…pero…sabes…fue solo por modestia…- ¿quieres que te explique más?- la explicación es muy simple – o quizás no tanto- pues le han dado nombre a mi estructura – y…¡vaya!, que hasta para mí, esos nombres sí están difíciles-…

Estaba dentro de una célula desconocida, aún no entendía lo que pasaba, me parecía que había encontrado el lugar perfecto para que se escribiera mi nombre en la historia, fuera famoso -algo así como un rock star- tan viral, tan viral que hablarían de mi por muchos años.

CONTINUARÁ…

[1] Yuefei Jin, et. al., Virology, Epidemiology, Pathogenesis, and Control of COVID-19. Rewiew. March, 2020. [2] WHO, March, 2020

¿Y tú que opinas de las noticias?

© 2020 The Circle Of Opinion MX; todos los derechos reservados | ventas@thecircleofopinion.com.mx |