La evolución metafísica de las series animadas



Desde el nacimiento de la animación como expresión artística, la presencia de la filosofía (como en todo arte) se hizo presente, sin embargo, ésta no había adquirido tanta importancia dentro del formato serie como lo ha hecho en nuestros días. Aunque ya hubiese asomo de esta metafísica, principalmente en el género del anime donde siempre ha sido una parte esencial en la mayoría de sus obras maestras, la trama no se basaba principalmente en ella, o bien, era un tema para abordar en un solo capítulo.



En series como “Daría” o “Hey Arnold!”, varias veces, la búsqueda de la identidad de los personajes se hacía presente, creando un vínculo con los jóvenes televidentes que crecieron viendo estas animaciones; aunado esto a ciertos temas que se tocaban en estas y otras series como la anorexia, el alcoholismo, relaciones abusivas y los excesos del abuso de sustancias estupefacientes, los adolescentes que se sentaban frente a sus televisores llegaban a sentirse identificados ante ciertas situaciones o incluso personajes, no siempre de manera positiva, pero aún así, en una edad donde no comprendemos varios de nuestros cambios y empezamos a dudar acerca de las acciones de quienes nos rodean, tanto de adultos como de amistades, la animación y estos adolescentes comenzaron una relación que evolucionaría hasta llegar a nuestros días.


De estos jóvenes, algunos crecieron tomando la animación no solo como un hobby, sino como una pasión a la cual dedicarían sus vidas. Pero las épocas no eran las mismas, las ideas machistas, la subordinación religiosa y el “deber ser” comenzaron a decaer, dando paso a una mayor libertad de expresión y de ideas, así como un nuevo enfoque de enseñanza ante los jóvenes y adultos dispuestos a deconstruirse.


El arte comenzaba a tener mayor libertad y el formato serie comenzó a adquirir mayor relevancia. Títulos como “Hora de aventura”, “Un show más” y “Steven Universe” empezaban a llamar la atención de jóvenes e incluso jóvenes adultos, no solo por la animación y los momentos cómicos que estas (como cualquier serie de animación para niños) poseían, también porque dentro de ellas se tocaban temas de mayor profundidad, ocultos bajo la premisa de un show infantil.


Ejemplos como el despertar después de un lecho de muerte y ver que tu vida nunca avanzó realmente, la tragedia de ser inmortal y la inclusión de la comunidad LGBTIQ+ como parte de la identidad de un individuo, nos dejan ver la evolución que ha tenido la televisión que va enfocada a un público infantil.



Estos elementos, por más simples que para uno parezcan, son indicios de cómo la metafísica comenzó a tener importancia como medio narrativo, cómo los creadores y escritores de estas series plasman a lo que todos nos hemos enfrentado en nuestras vidas cuando decidimos detenernos y dudar un momento.

¿Cómo saber si realmente soy y no pertenezco a una ilusión? ¿Cómo saber que esto es realmente la vida? ¿Qué sucedería si permanezco eternamente en el tiempo y con esto veo morir a mis amigos y amores? ¿Cómo mostrarme frente al mundo de manera cómoda portando mi identidad incluso si no todos los que me rodean la aceptan? Estas son las ideas que vienen implícitas en estas tramas, que no son los únicas que estas series han tocado, ni la única manera en que han mostrado estos temas, aún así, podemos entender con estos pequeños ejemplos, la importancia que ha tenido la animación infantil ante la sociedad y ante la búsqueda de uno mismo.


La animación, no ha tenido problemas para ser un género enfocado a los adultos, varios de los avances de grandes cadenas televisivas han sido gracias la inclusión del género “animación para adultos”, un gran ejemplo de ello es el boom que tuvo MTV en su época de oro, Adult Swim nacido como segmento filial de Cartoon Network y ahora con los servicios de streaming, Netflix ha optado por producir varias animaciones originales.

El enfoque de estas, así como sus narrativas, de igual manera que las infantiles, han madurado notablemente, esto sin dejar de lado su absurdísimo cómico o la utilización de un sentido que a veces puede ser denotado “inmaduro”, entonces ¿cuál ha sido el sentido de madurez de estas?


La inclusión del existencialismo como tema principal, sin tapujos, sin buscar vender la idea de la vida como algo que simplemente se pueda disfrutar sin observar de vez en cuando los caminos oscuros que en esta hay, así como la decadencia a la que se puede someter cuando solamente prestamos atención a esta oscuridad.


Series como “Bojack Horseman”, “Rick y Morty” y “The Midnight Gospell” entre otras, basan a sus personajes y motivos ante el miedo que presenta la muerte, la desolación que hay al no ser alguien trascendente o el apego emocional que no nos deja evolucionar como humanos, y varias veces, la destrucción de uno mismo como la respuesta ante este dolor del sabernos finitos.


Esto ha creado una magnífica narrativa en cuanto a los problemas que sufren nuestros personajes preferidos.


También se hablan de otros temas que antes eran vistos como ofensivos, claro ejemplo de esto son las enfermedades mentales que en “Bojack Horseman” han sido la esencia de un capítulo o personaje y los prejuicios que al ignorarlas, pueden prevalecer en una familia por generaciones, así como el miedo de enfrentarse ante uno mismo y sus problemas, dejando de justificarse en el “así soy” y despertar ante la idea de que eso solamente es una forma de escape ante el miedo del cambio y de que, tal vez, nosotros seamos los villanos de la historia.



En “Rick y Morty” este dolor existencial es siempre parte de los diálogos “La existencia es dolor”, “Nadie pertenece a ningún lado, nadie existe a propósito, todos vamos a morir..”, son de las frases que más se han popularizado entre los seguidores de esta serie, no solamente por la manera en que se dice de una forma cómica, sino porque honestamente, la mayoría de las personas se sienten exactamente igual en nuestra época, pero en la serie esto es tomado a la ligera, incluso se ve como una debilidad el no aceptar esto por parte de la familia principal.


Sin embargo, el poder de un dios no permite la salida de estas problemáticas, al contrario, esto puede ser la causa del alcoholismo (característica compartida por Rick y Bojack como protagonistas), así como de la asociación a la que Rick está sometido. En uno de los capítulos incluso lo vemos intentar suicidarse, o en otro una de sus frases es “Tal vez todo lo que hago es porque me odio a mí mismo y me quiero morir…”, pero cuando los demás miembros de la familia se van desapegando de él, podemos observar cómo tienden a vivir de manera más plácida, ya que el utilizar la premisa del existencialismo como forma de abuso o de justificar el narcisismo pierde su fuerza.


Como lo dicho por parte de Summer hacia Rick en el último capítulo transmitido de la serie “No nos arrastres a tu mierda solo porque estás perdiendo el control”, dejando una vez más al protagonista ante la soledad.


En “The Midnight Gospell” (serie creada por Pendleton Ward, creador de Hora de Aventura), la inclusión de varios temas esotéricos y el de la meditación como una forma de “prepararse ante la muerte” son ya de por si, motivos mismos de la metafísica a la cual el personaje está sometido, buscando en cada capítulo entrevistar a alguien y poder publicar esa entrevista en podcasts, cada vivencia le deja una enseñanza, se hablan de las drogas como un estimulante utilizado para conocerse a uno mismo y no como un simple estupefaciente para una fiesta.


La aceptación de la muerte y el desarraigo de lo autodestructivo como parte del ser “Creía que si dejaba de beber, mi carrera como escritora se vendría abajo” es una de las frases que la entrevistada suelta en medio de un desastre social que pasa a segundo plano, pues lo que le importa al personaje es aprender algo de los seres que encuentra antes de que sus mundos dejen de existir.


El amor, un diálogo directo con la muerte, la aceptación de los pensamientos como camino para llegar a la meditación y no acallarlos, reencarnar hasta que uno se supera a sí mismo son varios de los temas que se desarrollan durante esta serie.

Siendo el más personal aquel en el que su madre y él, sostienen un diálogo, aceptando la muerte de ella para poder seguir con su camino, entender que el fin de esta, es una regla de la vida misma, incluso si eso significa dejar ir a aquellos que más amas son enseñanzas para disfrutar y sobre todo, entender el motivo de nuestra existencia.



En fin, la belleza de esta inclusión y evolución de la metafísica en series animadas, es un ejemplo más de la expresión artística como una necesidad para sobrellevar lo que, a veces, aparece como motivo de ansiedad o depresión y, tal vez, cuando todos le presten la atención debida al arte, podamos buscar maneras más bellas y cómicas de salir adelante y de evolucionar como sociedad.


Por Nicolas Cristobal

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