e-Sports: El deporte visto de otra forma


No es un secreto para nadie que en el mundo actual la tecnología es un elemento vital. Con ella podemos hacer muchas cosas, como: Hablar, jugar, ligar e incluso practicar algún deporte, -¿Deporte? - Permíteme contarte más, a continuación.


A lo largo de la historia, el mundo del deporte también ha cambiado y evolucionado. Recordemos que México prehispánico, se usaban balones hechos de piel y los cuales pasaban por un aro que se encontraba a una altura considerable, y el ganador era sacrificado a los dioses, ya que estos merecían lo mejor.


Posteriormente, llegaron los deportes de reyes; cambios brutales que se aplicaron con la perspectiva de la nueva sociedad, y de esta manera ya no se sacrificaban a los ganadores, puesto que ya no eran un tributo, sólo un entretenimiento.


Y así el deporte, como todo, no ha parado de cambiar y al mismo tiempo sigue un patrón, pues no olvidemos que el deporte es una actividad física, que se juega en un lugar abierto, va por puntos y esa era la norma, pero ahora hay una nueva forma de hacer deporte.


Empecemos por lo básico ¿Qué son los e-Sports? Los electronic sports (mejor conocidos como e-Sports), como su nombre lo indica son un deporte electrónico; una competencia entre jugadores para ver quién conoce mejor el juego, en donde actualmente es visto por millones de personas y los premios son de millones de dólares, pero ¿Cómo llegamos a esto? Y ¿Por qué es tan grande algo como ver jugar videojuegos a alguien más?


Todo comenzó en el año 1972, en la Universidad de Stanford los estudiantes compitieron en Spacewar! por una suscripción a la revista Rolling Stone. Años más tarde en 1980 se llevó a cabo el primer torneo de Space Invaders (donde participaron 10,000 jugadores de todas las edades, una cifra respetable). El torneo buscaba al jugador que tuviera más puntos en una contienda uno a uno (un reto en el que definitivamente el más hábil ganaría). Se sentía como la ley de la selva, el espíritu los nervios estaban ahí, pero faltaba algo y no lo sabríamos hasta años después.


En 1983, fecha en la que un invento revolucionario conocido como Internet vería la luz, sin que nadie imaginara el titán en que se convertiría. Así que por el momento adelantemonos siete años, en donde una compañía de nombre Capcom lanzaría un peculiar título; el concepto de dos peleadores de artes marciales que se enfrentan, la vida de cada uno se media con algo llamado barra de salud y el que bajara a cero la vida del rival ganaría el combate. No era el primero en su género y el juego se quedó en… Bueno, digamos que no fue hasta la secuela Street fighter 2 que superó con creces a su antecesor, trayéndonos no sólo más peleadores si no nuevas técnicas, entre ellas una conocida como ‘’Parry’’.


Para quien no lo sepa, Parry, es una técnica que consiste en retroceder en el momento exacto para detener el golpe del rival, -un movimiento que era groseramente rápido-, así que sólo te quedaba leer las acciones de tu rival o anticiparse para poder pararlo. Como este nacieron muchos conceptos, que hoy se usan, y que volvieron increíblemente competitivo al juego; esta vez la ley del más fuerte no era únicamente una sensación, era un hecho.


Ya no se trataba de ver quién llegaba más lejos contra la máquina, esta vez jugabas contra personas reales, lo cual dio pie a muchos torneos llenos de jugadores, tensión y técnicas perfeccionadas. Gracias a esto, muchas compañías se animaron a hacerlo también, el mundo del Gaming y en especial el mundo del deporte estaba a punto de ver un cambio enorme, -¿Qué tan grande?- ¿Qué te parecería ganar un Ferrari jugando Quake?


Para el año 1997, se realizó la Red Aniquilación. Un torneo de shooters llamado ‘’Quake’’, considerado por algunos el primer torneo oficial de los e-Sports, ya que 2000 jugadores se batieron a duelo por el Ferrari de John Carmack, el principal desarrollador del juego. Algo gordo había pasado y una persona acababa de obtener totalmente gratis ¡un Ferrari!, únicamente por jugar Quake. En definitiva, algo grande estaba iniciando, pero este evento no sería más que un aviso de lo que vendría después.


Corría la década de los años 2000, el año concretamente era 2003, y Warcraft 3 sacaría un modo de defensa de bases, a partir del cual un grupo de desarrolladores harían su propio mod llamado ‘’Dota’’, para luego fundar su propia compañía y sacar su propio juego, al cual llamarían League of Legends. Sin saberlo Blizzard acababa de dar vida al e-Sport más grande del mundo.


Los torneos se fueron haciendo cada vez más y más grandes, vimos hazañas como el legendario Parry perfecto en la Evo de 2004, donde el jugador Daigo, a un píxel de perder la final del torneo, ejecutó ¡no uno sino quince Parries!, para después vencer a su rival. Aquí ese épico momento:




Y aunque ver “la Evo”, con el paso del tiempo se volvió era cada vez menos raro, y juegos como Counter-Strike y Halo tenían torneos mundiales, aún faltaba un último empujón.


Avanzamos por la década del 2010. Internet ya era una herramienta del día a día, el Gameplay empezaba a ponerse de moda, y ver jugar a alguien un videojuego era algo común, una actividad que realizábamos sin importar que fuéramos o no parte de la comunidad, y la escena competitiva aprovechó la situación.


Los Youtubers jugaban competitivos, las personas querían ver esas jugadas e imitar a sus ídolos, por su parte las comunidades tenían memes que salían de ellas como su toxicidad que aunque parezca malo viralizó el medio y lo volvió moda, con esto la escena terminó de florecer, al punto que, en el año 2014 la final de los Worlds de League of Legends, tuvo 14 millones de espectadores, y para el 2017 ya eran 106 millones, superior a la audiencia registrada en el Super Bowl de ese año.


Sin embargo, no fue hasta, apenas, hace un año que se les reconoció oficialmente como un deporte, pero ¿Qué tiene de deporte?


Pues todo. Jugar de forma competitiva no es igual a jugar, -de hecho nada que ver-, ejemplo: Pokémon. Un jugador normal de Pokémon inicia su aventura, captura seis pokemones , sin importar cuáles sean, completa la liga y a lo que sigue. Mientras un jugador competitivo, busca de entre todos los pokemones, las seis mejores especies, luego buscan al pokemon de esa especie en la zona donde tenga más probabilidades de salir. No buscan estadísticas perfectas; lo entrena con vitaminas del juego o a veces hasta en ambientes específicos para que este aprenda los movimientos que debe y llegue a un máximo potencial estadístico, y esto lo hace alguien medianamente experimentado, aún está la crianza, pero es algo tan complejo que prefiero no explicarlo.


Un jugador competitivo no sólo juega, se aprende todo: técnicas, estadísticas, animaciones estrategias, memoria muscular, etcétera.


Ver un partido profesional de un e-Sport es amado por la comunidad, ya que al igual que en cualquier deporte sabemos que están haciendo, pero nosotros no jugamos de esa forma profesional. Ver una partida competitiva se traduce en presenciar un despliegue de habilidad; los premios ya no son una suscripción a una revista, se están jugando millones de dólares, y sientes esa tensión, ¡la sed del título! En verdad quieres que el equipo al que apoyas gane.


Pero ¿Y de qué sirve todo esto? Al final del día no sale de ustedes. Falso, el e-Sports cada vez está más cerca de todos... ¿qué pensarías si te digo que TvAzteca tiene un contrato con Riot para transmitir la liga latinoamericana del LOL en la que el equipo de las chivas juega? El tiempo pasa, las cosas cambian. Ahora la tecnología tiene un lugar fuerte en nuestras vidas y el cómo percibimos las cosas (esto es una clara prueba de ello).


Soy The Arc y te agradezco por invertir tu valioso tiempo en mi análisis. Espero haberlos atraído a la escena del e-Sport, y los invito a seguir indagando en el tema. Sin más por el momento, se despide The Arc.


Por Cravioto Caballero (The Arc)

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