Debido al aislamiento, ¿sueñan los gobiernos con personas eléctricas?

Psicológica y emocionalmente el aislamiento ya dejó su marca en las personas que tuvieron que cambiar de pronto y de manera tan drástica su rutina diaria. Pero en cuanto a la estructura funcional de la sociedad se ha abierto una brecha que puede ser fácilmente explotada por los líderes que rigen la época en curso.


Clases virtuales. La intención fue buena, pero no estamos preparados para este sistema; por parte del sector académico que tuvo, más que reinventarse, adaptarse a la situación, perdiendo mucha calidad en el proceso y el mismo interés de los estudiantes en el mejor de los casos, pues otra arista de esta situación, más allá del desinterés, que hubo quienes no pudieron seguir con su formación de acuerdo al calendario escolar debido a la carencia de medios, arrasándola, o bien, poniéndole fin definitivamente.

De parte de los profesores hubo una problemática enorme pues el formato de la supervisión sobre el alumnado sufrió una completa transformación, si bien se pudieron adaptar a las características personales de cada mentor, difícilmente se lograron contrarrestar las dificultades presentes de la actual crisis, puesto que, como personas ceñidas a una vida personal, muchos de los procesos propuestos desde arriba para mantener los estándares educativos se contrapusieron a la misma vida y proyecto personal de quienes administran e imparten las clases.


Concentraciones masivas. Huelgas, manifestaciones, mítines, asambleas, paros, y todo lo que constituye la amalgama de muestras de inconformidad que se pueden observar en la vida diaria de cualquier mexicano, a cualquier nivel social, han desaparecido parcialmente, y menciono parcialmente pues debo señalar el esfuerzo que hicieron los estudiantes de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM por continuar con su paro a nivel virtual. Y es precisamente esta dificultad de poder organizar un movimiento para parar en seco las actividades de cualquier rubro, para exigir derechos básicos o mejoras en la calidad de los servicios, lo que reluce en una situación así

HomeOffice. Si bien es más que obvio que existen actividades que no se pueden llevar a cabo desde las comodidades y seguridad de un hogar, las que pudieron adaptarse han perdido calidad en el camino (como lo veíamos más arriba con los académicos que enfrentan la crisis). La carga de trabajo a la que se pueden enfrentar los trabajadores HomeOffice puede ser excesiva y frustrante, pues llega a atentar contra las rutinas personales que los protagonistas de esta nueva ola de actividades tienen hasta hoy en día; no todos se adaptarán, y los que sí lo hagan no se adaptarán a la misma velocidad.

La pérdida de calidad y calidez en los encuentros humanos del país mermará, a mediano y largo plazo, el desarrollo de las mentes más jóvenes; robotizar a las personas puede ser una opción bastante atractiva para los líderes en posición hoy en día, pues los aspectos mencionados podrían devenirse en: la proliferación de las carreras técnicas, abandonando cada vez más la ciencia y conocimiento profundo, por optar por una mano de obra más rápida y barata.


Derivar también en la falta de pensamiento crítico y la defensa de ideales, o el deterioro parcial de la lucha por la incapacidad de poder llegar a más gente con mayor fuerza, porque sí, la palabra digital tiene fuerza y viaja rápido, y se transmite fácilmente, pero los medios digitales y todas sus características apelan a la espontaneidad y el valor efímero de los mensajes que ahí residen; no pueden suplantar a la figura del discurso hablado, de la oradora o el orador.


Las personas eléctricas, quienes ahora viven pegadas a un monitor, alejadas del desarrollo moral y de convivencia que se da en encuentros físicos, pueden ser aquello a lo que los líderes estatales o económicos apunten en un futuro no muy lejano, pues funcionar de manera mecánica, sistematizada y con mucha menos profundización de los procesos será algo de menor costo, en tiempo y recursos. Y deshumanizar los procesos por los cuales se crearan los futuros licenciados, doctores, ingenieros, escritores, críticos, artistas y creadores, acabará por darle otra puñalada a las esperanzas de alcanzar una grandeza idealizada a nivel personal y a nivel país.


Por: Pedro F. Villegas

¿Y tú que opinas de las noticias?

© 2020 The Circle Of Opinion MX; todos los derechos reservados | ventas@thecircleofopinion.com.mx |