Días extraños: Y2K- Y2K 20-Y2K38.

La revolución se televisará


Sin nubes blancas en los cielos de América.

En el cinismo atemperado de gobiernos liminales y paternalistas sugieren que los días de las posibilidades que estos falsamente fallen a costa de la asfixia social, soportada en la deuda y en la super especialización de las masas esté cerca. El "I can't breathe" de Floyd bajo la pierna tensa del estado sugiere lo que podríamos llamar un Y2K20, el fallo no visto en el sistema simbólico internacional.


La tuerca faltante para un despertar en este Cisne negro (El de Nassim Nicholas Taleb) altamente improbable. El año que se figura en sí mismo como un thriller apocalíptico conserva, si se permite el paralelo, cierto aire al filme Strange Days (1995) de Kathryn Bigelow: Estallido social y violencia de estado, sociedad dividida en el hedonismo digital y la sobrevivencia, sobre especialización de la mano de obra y precarización, mega corporaciones legales e ilegales, basura digital, Gran Hermano y ocultismo, personalidades múltiples digitales, sigilo individual, retroceso social, asomo de los fascismos, corrupción y enfermedades mentales visibilizadas y vigilancias econo-orwellianas.

Echando un vistazo esta sociedad super simbólica salta hacia viejos hábitos no calmados. La violencia de clases se permea por lo menos en norteamérica hacia una violencia racial y viceversa; el condicionante de nuevo de ser multitud y no masa, revela el poder en la fragilidad en una sociedad poli-cristiana y liberal (al menos en papel) con una deuda moral atenuada con la puesta en el poder hace unos años de un Obama no tan africano, no tan mestizo, no tan correcto (en una sociedad donde la primera juventud está sobreestimada), estando en el punto exacto de lo aceptable. Yes we can!, pero no pudimos.

Contextualizando al universo mediático de la otrora bendecida televisión paga, por ejemplo, la llamada batalla de Los Ángeles, que había quedado en el pasado noventero y el imaginario pop, utilizado para su mercadería cultural, nos ofrecía héroes que resonaban con furia en las antenas parabólicas, Rodney King en 1992 sería sólo el testaferro de la contestataria reacción catalizada por esa olla a presión social que fue la California estadounidense.


Y2K.

La ciudad del LAPD en el guión cinematográfico de Strange Days, se muestra mediática y enojada dentro de la ilegalidad de un hedonismo desmedido de las memorias de los otros mediante el comercio de realidades ajenas: Puedo vivir un tiroteo como si fuese yo el asesino, puedo revivir una tarde con Juliette Lewis y tener sexo después de patinar, ser una mujer, sentir si compro una memoria de experiencia, correr en la playa mientras siento arena en los pies. Puedo, siento, compro, pruebo. Mato, me indigno, soporto y como toda libertad total es censurada y perseguida.

1999, el futuro distópico por excelencia del siglo XX en la no sentida Y2K, el fallo que reiniciaría las computadoras que fue más simbólico y cyberpunk que factual. En esa L.A. racista donde dos policías blancos matan a un rapero negro. Donde la celebración se anuda con la venganza popular es, la retrospectiva de una profecía mediática que se hereda en la fantasía de la destrucción de norteamérica que será replicada y replicada y replicada. Así, 1992 y 2020 hibridan un mundo aún afanado por la pobreza y los bellos pataleos del neoliberalismo capitalista que hará un guión de Floyd y que será transmitido en un streaming neuronal de subscripción pagada en deuda colectiva, mientras la mitad del mundo se colectiviza y siembra sus propios tomates, se vasectomiza y deja de volar: El Y2K20.


Y2K20

El Piel negra máscaras blancas, del antillano Franz Fanon, libro y prospectiva del intelectual negro del siglo XX, concede un barniz a esta coyuntura Y2K20, comprendiendo las proyecciones del no blanco en el contexto del capitalismo histórico y que nos lleva a la sociología rápida y fotografiada del excluido (pobre) como sujeto, fagocitado por esta cultura pop: Ser no blanco es cyberpunk y estético y nos aleja entonces de la realidad de la calle y del trazo urbano segregacionista. Este streaming constante, nos pone así en el centro del ojo orwelliano y catapulta indignación pasajera, según nuestras latitudes.

Siendo este año canicular, quizá dará el sol para todos, pero no el sol de un atardecer sobre Veracruz; es el sol que da cáncer, que no dejará espacio para alteraciones más allá de las de orden capitalista, a no ser que hechos como los de Minneapolis continúen y se reproduzcan en continuos incendios sociales a manos del estado, como en la montañosa Colombia, que vive su dictadura de estado de la manera más clásica de la escuela de las américas en los años setenta, siendo este otro tema para analizar.


Y2K38

El fallo del año 2038 tan lejano nos libra de las ataduras del pasado, otra vez, un falso problema, o una probable situación simbólica que se desliga de el piso real de la habitualidad de ese entonces. El alter ego mediático así contrasta y expone las necesidades orgánicas de todos nosotros en los esperados días extraños de otro cisne negro, ahora que nos damos cuenta que las cercanías de bombardeos, abusos, conflictos y deseos los tenemos a la mano, la manía de repetir una y otra vez los registros de los hechos conlleva a nuestro impulso de preferir lo inmediato, lo cercano.

Si George Floyd se convirtió en el testaferro inmediato de lo que buscábamos, esa necesidad de incendiar lo que está podrido bienvenido sea su símbolo y que se replique en otros símbolos del abuso en nuestras américas. La revolución se televisará y se televisará paralelamente a nuestras actividades humanas, extrañas y ahora muy estéticas. La imagen como contexto y narrativa total se transforma así en cadenas de predicciones obvias y lo que verdaderamente amamos lo haremos cuando duerma el Gran hermano.


Christian Sarria V.



Enlaces de interés:

https://www.youtube.com/watch?v=uUGIeH_9q1Y

https://www.youtube.com/watch?v=kiSm0Nuqomg

http://lhblog.nuevaradio.org/b2-img/fanon_piel_negra.pdf

https://www.imdb.com/title/tt0114558/

https://www.youtube.com/watch?v=JgmcfKdzQpA









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